3/8/02 Como muchos de mi generacion, empezo a mediados de los ochentas a probar diferentes drogas. Conocio a varios amigos del barrio y con algunos de ellos compartio sus primeros pinchazos de cocaina. En esa epoca la droga estaba casi 'de moda' y pincharse era lo mas zarpado. Solo que su precio la hacia dificil de comprar, las adulteraciones eran frecuentes y bueno, tener la mejor 'punta' implicaba que habia que salir a robar para conseguirla. Eran los a¤os de robos de pasacasetes, raquetas de tenis, motos zanella, zapatillas nike, relojes casio y hasta algun auto que pintaba facil, se convertia en polvo casi instantaneamente. Cada tanto lo agarraba la cana y le daba bastantes golpes, y aparecia cagado a palos, todo roto, pero volvia a las andanzas, porque ya era adicto y el sistema lo tenia atrapado, preso de un estado que prohibe el placer, envenena las sustancias, las encarece al ilegalizarlas y te impone una rehabilitacion que siempre termina en una picaneada en la comisaria. Su chica era una pelirroja que conocio a la salida del colegio nacional, el cual quedaba a dos cuadras de su casa. Lo intento recuperar, y en parte logro su objetivo, porque dejo de robar, pero a la larga siguio curtiendo. Como sabemos que sucede por estos paises del tercer mundo, droga hay de sobra pero carecemos de informacion, y por culpa de eso, Fabian se contagio el virus del HIV/SIDA en uno de sus periplos politoxicos. De sus compinches de andanzas, pocos quedan ya con vida, otros estan en cana, y los mas, como Fabian, en el cementerio, presos de tu sociedad. Fabian era su nombre, usuario de drogas ilegales su condena.